Columna

¡Un circo, el choque de Obrador y Ramos!

Por Ricardo Alemán

Para muchos, la esgrima entre Jorge Ramos y el presidente Obrador fue el mejor ejemplo de la batalla entre un buen periodista –independiente, audaz, crítico y bien informado–, y un presidente en total decadencia, sin más armas y argumentos que el trillado emblema del autoritarismo; “tengo otros datos”.

Para otros, se trató de una paliza del periodista avecindado en Miami, que lo mismo pelea con López Obrador que con presidentes como Trump y dictadores como Nicolás Maduro. Por eso, los mexicanos de esta segunda categoría llevaron a Jorge Ramos a la calidad “de Héroe”, por apalear a un atolondrado López Obrador.

Sin embargo, para una minoría –entre la que se encuentra el autor de este espacio–, lo que vimos en la mañanera del pasado viernes no es más que un triste espectáculo de circo, pactado entre el periodista y torpes operadores del gobierno de Obrador, quienes de inmediato debieron haber sido echados de sus puestos. ¿Por qué?