Columna

Queremos pastel, pastel, pastel…

Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gil vertió cuatro gotas de Rivotril en medio vaso de agua antes de empezar el cotidiano trabajo de leer sus periódicos. Así se enteró de que los caminos de hierro de Michoacán habían sido liberados por los maestros de la CNTE. Pero unas horas después se supo: que siempre no, que a Chucha la bolsearon.

Durante la visita del Presidente a Michoacán, un grupo de centistas decidió liberar las vías de trenes que mantuvieron interrumpidas y replegar el campamento que instalaron desde el 14 de enero. Con la novedad, señor, de que se han levantado los campamentos de Lázaro Cárdenas, Maravatío, Pátzcuaro, La Piedad, Yurécuaro y Múgica. Con la novedad, señor, de que Caltzontzin sigue tomado. Comuníqueme con Felipe Ángeles. Ayuda con estos infelices, Felipe. Qué, ¿no estamos haciendo una transformación, no se llamará acaso Felipe Ángeles el aeropuerto de Santa Lucía?

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