Columna

La reforma fiscal que viene

No importa quien gane las elecciones del 1 de julio, la próxima administración deberá emprender una nueva reforma fiscal.

El secretario general de la OCDE, José Ángel Gurría, en el foro sobre México que tiene lugar en nuestro país, comparó ayer el monto de la recaudación tributaria en América Latina, la cual promedia 22.5 por ciento del PIB, con la de México que, pese a la reforma aprobada en 2013, apenas alcanzó el 17 por ciento del PIB.

Es decir, simplemente tomando como referencia el promedio regional, se necesitaría una captación de impuestos de 5.5 puntos del PIB adicionales.

Esto implicaría subir la recaudación en 1.2 billones de pesos, prácticamente una tercera parte más que hoy.

Sin embargo, ninguno de los candidatos ha hablado hasta ahora de una reforma fiscal. De hecho, uno de ellos, Andrés Manuel López Obrador, ya planteó que no habría alzas de impuestos.

Y puedo anticiparle que no lo van a hacer porque ningún candidato, en ningún lugar del mundo, ha ganado una elección prometiendo elevar los impuestos… aunque como gobernantes, muchos sí hayan tenido que hacerlo.

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