Columna

La realidad, el leve alivio de la breve distancia

Por Joaquín López Dóriga

Tenemos que bailar seriamente. Florestán

Siempre he escuchado que las cosas de lejos se ven mejor, a lo que también siempre he respondido que no, que solo se ven más lejos.

Con el tiempo he aprendido que de lejos, como me repiten, las cosas se ven a distancia y la distancia se convierte en sinónimo de indiferencia.

Por asuntos entre personales y de trabajo, como siempre, estuve fuera de México domingo y lunes, pero, por esas desviaciones del oficio, no pude estar fuera de la información y la cosas se ven lejanas, a veces como ajenas, en su dimensión real.

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