Columna

El subsecretario que se manda solo

Por Pablo Hiriart

Si el subsecretario de Gobernación Ricardo Peralta es un desobediente de la Constitución, lo debieron haber frenado antes y, por sus sonoras reincidencias, tendría que ser cesado.

¿Por qué sigue en el puesto, a pesar de que viola la Carta Magna, como dijo ayer el Presidente?

¿Se manda solo?

¿O es la mano que usa el gobierno para violentar la ley, como en efecto lo ha hecho?

Muy bien que el Presidente haya desautorizado las reuniones del subsecretario de Gobernación y grupos armados de autodefensa, y que “se la ha pedido que se ajuste a lo que establecen la Constitución y las leyes”.

Tardía la aclaración, pues habría sido muy claro que le hubieran llamado la atención hace un par de semanas, cuando se reunió en Tamaulipas con la Columna Armada Pedro J. Méndez, encabezados por su líder, que tiene orden de aprehensión.

Ese grupo en armas al que visitó el funcionario, además, está vinculado al Cártel del Golfo.

¿Por qué no lo conminaron a respetar la Constitución cuando fue a Tamaulipas a reunirse con los miembros de ese grupo armado, con ligas con el narcotráfico?

No lo hicieron porque el gobierno tiene simpatía por los grupos ilegales.

A la líder de las autodefensas de la Costa Chica de Guerrero, Nestora Salgado, el partido gobernante la hizo senadora de la República.

Todos pudimos ver las fotos de Nestora Salgado exhibiendo armas largas, y la hicieron senadora.

Está acusada de secuestro, porque retenía a jóvenes, por fuerza, para “reeducarlas” en campos de los cuales no podían salir hasta que los padres pagaran un rescate.

A ella la defienden el Presidente y la Secretaría de Gobernación.

A José Manuel Mireles, líder de los grupos de autodefensa en La Huacana, Michoacán, el actual Presidente lo quiso hacer candidato a diputado por esa entidad, lo que no se concretó porque estaba preso por portación de armas de uso exclusivo del Ejército, entre otras cosas.

Como no lo pudieron hacer diputado, al salir de la cárcel el gobierno federal lo nombró Subdelegado del ISSSTE en Michoacán.

Esta semana se le vio acompañado del subsecretario Peralta, ambos con espátula en mano, poniendo la primera piedra del Parque Agroindustrial en La Huacana.

¿Ahora viene el gobierno a deslindarse de los grupos de autodefensas?

¿No ha sido el propio gobierno el que los empoderó con cargos públicos y blindaje para no ser detenidos?

Dice el gobernador Silvano Aureoles, que la federación también los refuerza con dinero.

Las autodefensas –no confundir con policías comunitarias– son parte del andamiaje electoral del lopezobradorismo.

Por eso cuesta trabajo creerse el cuento de que el subsecretario de Gobernación se manda solo, en ese y otros trabajos que violan las leyes y la Constitución.

Hace unos meses el subsecretario Peralta hizo otro trabajo, también violatorio de la Constitución.

Fue el emisario para convencer a diputados panistas y priistas, que hacían mayoría en el Congreso de Baja California, para votar una extensión del mandato del gobernador electo Jaime Bonilla, de dos a cinco años.

Así lo dijo el entonces presidente del Congreso de Baja California, quien señaló que Peralta le ofreció un millón de dólares, a través del director de Aduanas, para citar a sesión extraordinaria y prorrogar a cinco años el gobierno que fue electo por dos años.

¿Se mandó solo Ricardo Peralta?

Aunque la extensión del mandato se votó favorablemente en el Congreso de BC, la presión de la opinión pública frenó el proyecto por un tiempo.

Sin embargo ayer, el nuevo Congreso de BC, con mayoría de Morena, aprobó someter a consulta la extensión del mandato de Bonilla.

Es decir, no quitaron el dedo del renglón.

Una consulta para ver si respetan o no la Constitución.

Con una consulta al pueblo sabio van a violar el periodo constitucional para el cual fue electo el gobernador bajacaliforniano.

No nos extrañe que en unos años otra consulta ciudadana haga lo mismo a nivel federal, con la extensión del mandato del actual Presidente.

Las reuniones con grupos armados y la ampliación ilegal del periodo para el cual fue electo un gobernador, que sentará precedente para otras extensiones, fueron operadas por el subsecretario Peralta.

Un subsecretario que, por lo visto, se manda solo.

Lo curioso es que nadie lo sanciona.