Nación

Después del informe

Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gil recordó que el primer informe presidencial que oyó envuelto en una nube de tedio fue de Gustavo Díaz Ordaz. El informe era una ceremonia de adoración al Presidente que se convirtió con el tiempo y un ganchito en un callejón de gritos e insultos contra el Presidente. Un día, le impidieron a Fox informar y entonces el asunto se convirtió en un informe alterno al cual no invitaban a los gritones.

Desde entonces, Gilga sufre como perro de azotea los informes. Dirán que Gil es un irresponsable, pero la sexta vez que bostezó durante el mensaje del presidente Peña, la quijada casi se le paraliza, tuvo que ponerse un poco de Voltarén debajo de las orejas (muy bueno el Voltarén Gel para los dolores musculares). Dada la crítica situación, Gil tuvo que desenchufar los electrodomésticos para salvar sus mandíbulas, un exceso de bostezos puede llegar a ocasionar un daño muy serio en el esternocleidomastoideo. De hecho, Gil trae ya un dolor en el cuello.

Seguir leyendo…