Columna

¿De qué nos sorprendemos?

Sucedió lo de siempre. Para construir el Paso Exprés de la autopista México-Cuernavaca ganó la licitación un consorcio que no fue ni el más barato ni el mejor. Hubo ofertas de menor precio y Aldesem-Epccor reprobó los exámenes de experiencia y calidad.

Sucedió lo de siempre. Costó el doble de lo que se había dicho. Dijeron que iba a costar mil millones y costó más de dos mil.

Seguir leyendo…