Columna

Árboles maderables, oh, sí

Por Gil Gamés

Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gil leyó las declaraciones del Presidente en el ejido chiapaneco del municipio de Ocosingo: “No quiero convertirme en un dictador, ni siquiera en un cacique, quiero pasar a la historia como un gobernante que impulsó, fortaleció la democracia en México”. Pas mal, pensó Gilga: “no voy a reelegirme, por principio, soy partidario del sufragio efectivo, no reelección”. El Presidente itinerante invitaba a sus seguidores a sumarse al proyecto de siembra de árboles maderables. Rutilio Escandón Cadenas, gobernador de Chiapas, lo recibió con alabanzas por sus programas sociales. ¿En qué año vivimos? Señor presidente, gracias por su generosidad, el pueblo chiapaneco le agradece.

Liópez Obrador solicitó aprovechar estos programas y “no perder el tiempo en la hamaca”.

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