Columna

A 34 del peor desastre

Por Joaquín López Dóriga

Hemos sido colonos de nosotros mismos. Florestán

Nunca olvidaré aquella mañana del jueves 19 de septiembre de 1985. Eran las 7:19, sabría después y para siempre, y me despertó un sacudimiento. Entonces vivía en el sur de la ciudad y supe que había sido fuerte porque por aquellos rumbos no se sentían.

Encendí la televisión, entonces trabajaba en Canal 13, y vi a don Pedro Ferriz y a Adriana Pérez Cañedo hablando ya del temblor, pero con la única fuente de lo que habían sentido. Me asomé al Canal 2 y no había señal, tampoco en los otros canales de Televisa que transmitía, como lo sigue haciendo hoy, desde Chapultepec 18. Luego conocería la tragedia de amigos y compañeros muertos y el edificio de noticieros en la calle, en ruinas.

Seguir leyendo…