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Accidente de la ciencia: descubren el “nuevo órgano” del cuerpo humano

Con la tecnología más avanzada, científicos acaban de descubrir algo que siempre ha estado ahí: un espacio intersticial “no identificado” hasta el momento, lleno de cavidades de líquido, está dentro y entre los tejidos del cuerpo humano

 

Radio Fórmula

 

 

De acuerdo con la BBC, los expertos que lo descubrieron lo definen como “una nueva expansión y especificación del concepto del intersticio humano”, algo que en biología se refiere al espacio entre las células y los tejidos del organismo.

“El intersticio” podría ser uno de los órganos más grandes, junto a la piel, pues los científicos estiman que esta red de cavidades de colágeno y elastina rellenas de líquido agruparían más del 20% de todo el fluido del organismo humano.

Asimismo, quienes lo identificaron acaban de publicar sus resultados en la revista Scientific Reports, un equipo de patólogos de la Escuela de Medicina de la Universidad NYU, de Estados Unidos.

En el trabajo, los expertos concluyeron que estas capas intersticiales, que antes se creían formadas por un tejido conectivo denso y sólido, están en realidad interconectadas entre sí, por medio de compartimentos llenos de líquido.

Estos tejidos están debajo de la piel, recubren el tubo digestivo, los pulmones y el sistema urinario y también rodean las arterias, venas y la fascia, una estructura de tejido conectivo que se extiende por todo el cuerpo.

En este sentido, los investigadores creen que esta “estructura anatómica” puede ser importante para explicar la metástasis del cáncer, el edema, la fibrosis y el funcionamiento mecánico de muchos o todos los tejidos y órganos del cuerpo.

Pero… ¿cómo lo descubrieron hasta ahora? con los métodos estándares de visualización de la anatomía humana no se perciben estas estructuras.

Los científicos identificaron este “nuevo” órgano gracias a los avances tecnológicos de la endomicroscopia en vivo, que muestra en tiempo real la histología y estructura de los tejidos.

La capa de arriba es la mucosa, mientras que las partes rosas son las estructuras de colágeno que crean las cavidades llenas de fluido, en lila.

Cabe destacar que el hallazgo fue un accidente, pues el equipo de investigadores hizo, en 2015, una operación para la que utilizaron una endomicroscopia con láser, una tecnología llamada Confocal Laser Endomicroscopy (pCLE), para examinar el conducto biliar de un paciente afectado por el cáncer.

Y después de una inyección de una sustancia colorante llamada fluoresceína vieron “un patrón reticular con senos (huecos) llenos de fluoresceína que no tenían ninguna correlación anatómica”.

Pero cuando quisieron examinarlos en las placas microscópicas de la biopsia habitual habían desaparecido.

Tras varias pruebas, Neil Theise, coautor senior del estudio, se percató de que el proceso convencional de fijación de muestras de tejidos en placas drenaba el fluido de la estructura.

Habitualmente los científicos tratan las muestras con químicos, las cortan en una capa muy fina y les aplican tinte para resaltar las características clave.

El equipo de Theise descubrió que ese drenaje de fluido hace que la red de compartimentos antes rellenos de líquido se colapse, es decir, como los pisos de un edificio, y por eso “durante décadas ha aparecido como algo sólido en las placas de biopsia”, dijo el experto, del departamento de Patología de NYU Langone Health.

Al cambiar la técnica de hacer la biopsia, su equipo logró preservar la anatomía “en vivo” de la estructura, “demostrando que forma parte de la submucosa y que es un espacio intersticial lleno de fluido no apreciado con anterioridad”.

De esta manera, se observan “bandas anchas y oscuras ramificadas rodeadas de espacios grandes y poligonales rellenos de fluoresceína”, describen en su informe.

Para este estudio los científicos confirmaron la existencia de esas estructuras en otros 12 pacientes operados.

Los investigadores creen que esta estructura anatómica puede ser importante para explicar la metástasis del cáncer.

De acuerdo con los cientificos, hasta ahora la ciencia no ha estudiado bien ni el flujo ni el volumen del fluido intersticial del cuerpo humano. La identificación de este “espacio intersticial” alimenta varias hipótesis.

Los investigadores creen que esta red de espacios interconectados, fuerte y elástica, puede actuar como un amortiguador para evitar que los tejidos de nuestro cuerpo se rasguen con el funcionamiento y movimiento diario, que hace que los órganos, músculos y vasos sanguíneos se contraigan y se expandan constantemente.

Además, creen que esta red de cavidades es como una autopista para los fluidos en movimiento. Y eso podría explicar la idea de que cuando un cáncer alcanza al espacio intersticial se puede expandir por el cuerpo muy rápidamente, en forma de metástasis.

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