Arte

Necesarios más espacios para la fotografía: Floria González

La fotógrafa regiomontana expone en “Loot Momentum” al lado de artistas de Noruega, Eslovaquia, Estados Unidos y Japón

Notimex

Siendo México un país rico en materia de fotografía y sus exponentes hay pocas galerías dedicadas a la foto, pero todo es parte de una evolución, pues este arte en comparación con la pintura tiene poco tiempo, consideró la fotógrafa Floria González.

Entrevistada a propósito de la exhibición de su trabajo en la galería “Loot. Momentum”, en la colonia Roma de esta ciudad, la joven creadora con exposiciones en Estados Unidos, Italia, Bolivia, Chile y Argentina consideró que tanto en México como en el mundo “apenas empieza a ver un coleccionismo de fotografía”.

La regiomontana presenta en dicha galería un total de 12 imágenes divididas en dos series, la primera titulada “2050”, en la que se aprecia a unas trillizas ataviadas de blanco con un casco de cristal en la cabeza, acompañadas de un fondo negro que las hace parecer en el espacio.

“Aquí, se habla de la posibilidad de las nuevas generaciones en el futuro, de cómo ahora estas generaciones están viviendo un cambio importante, un cambio climático que conlleva el planeta y en ellos como personas, pues el aire ya no es el mismo, el océano es igual, playas llenas de basura, etcétera. La serie versa sobre un futuro posible para las nuevas generaciones”, dijo a Notimex.

Detalló que en esta serie, “estos posibles retratos son de los hijos de nuestros hijos que tienen que vivir bajo diferentes condiciones y circunstancias, tal vez en este planeta, tal vez no; estos son posibles retratos de nosotros en 2050″.

Por lo que hace a la segunda serie “Sobreponer” y al igual que en la anterior, aparecen otros personajes con los mismos cascos, solo que aquí las imágenes versan sobre el tiempo.

“Son personajes que están en el pasado o en el futuro y están aquí para enviar un mensaje en el presente”, señaló, al tiempo que recalcó que dicha serie, intenta explorar en el mundo de la ilusión de la separación a través de personajes que habitan mundos creados por la superposición de estas capas que no son más que los diferentes elementos de su conciencia individual.

“Para poder entrar a la conciencia pura tenemos que salir de ella. Esta dualidad es necesaria para la experimentación. Sin historias no hay conciencia colectiva; sin imágenes no hay historias”, indicó.

Siempre construyendo minuciosamente los sets para su obra, los colores, texturas, vestuario y personajes, ya sea en estudio o en locación, la joven fotógrafa confesó tener una segunda pasión: el canto.

“La fotografía y el video han sido la forma en la que puedo plasmar lo que siento, pienso y las emociones, me gusta porque juego con los colores, con el estudio. Aunque si pudiera cantar, sería feliz cantando, en mi próxima vida seré cantante”, aventuró.

“La música para mi es el arte más inmediato, es lo más importante que hay como arte, es lo que mueve más gente, la foto es diferente porque al pararte en la imagen, observas que no hay decenas de personas como en un recital, no se puede tener la cuestión colectiva que sí tiene la música, es algo tribal”, señaló.

La obra de la artista mexicana estará en exhibición hasta el próximo 14 de noviembre en el espacio situado en la colonia Roma, en esta ciudad, donde también se exhiben las propuestas de Pierre Fudarily (Quintana Roo), Patricia Carrington (Tamaulipas), Alfredo De Stefano (Coahuila), Formento + Formento (EUA), Ole Marius Joergensen (Noruega), María Svarbova (Eslovaquia) y Jiro Ishihara (Japón).

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